A veces quiero...

A veces quiero gritar. Subirme a la fuente o al momumento de enfrente y patalear, berrear, gruñir hasta no poder más. Dar saltos y pegar patadas al aire. Gritar improperios, que se me salgan los ojos, que se me cruzen. Soltar mi risa psicópata y que todo el mundo se asuste. Que me tengan que bajar a la fuerza, o mejor, que no puedan bajarme. Quiero echar espuma por la boca y de paso, echar una cana al aire. Arrancármela y tirarla al aire, y que le caiga a alguien en la cabeza, y que no se de cuenta. A veces quiero pegar patadas a la acera, a las bicicletas, a los escaparates. A las señales de tráfico y hacer trizas a los árboles. A veces quiero ir por la calle asustando a la gente, saltándoles enfrente y reírme en su cara, mofándome. A veces quiero que el mundo me entienda, pero no muchas veces. A veces quiero que la gente baile en medio de la vía, de la calle, de la vida. A veces quiero silencio. Que se pare el mundo. "¡SILENCIO!"...ya lo dije, lo grité, se me escapó en plena Gran Vía...no me hicieron caso, por supuesto. Qué mala la vida...A veces quiero que la gente se ría. (...) A veces quiero llorar, y llorar, y llorar...(y llorar...) y que nadie (todo) me mire, que nadie (nadie) me reconforte y que nadie (todo) me mime. A veces quiero todo. Todo, nada, todo. Nadie...tú, y el mundo, y yo. Y todo. Qué extraño. Y pensar que a veces quiero todo...tú. A tí...(...) A veces quiero que la gente entienda que no hay que entender nada. Que nada es a veces todo, ¿lo ves? Nada que entender, con tan pocas palabras digo todo (nada)...y todo. Quiero que la gente entienda (enda, osea nenda enda, perependa...(nada) & [Todo]) que reír es sano. (ano, ano, ano...ups! Je) [je je] Y que al final no me entiende nadie, sólo el que debe y no el que puede (todo=nadie) y que sencillamente quiero subirme a un altar y ponerme a patalear, pedirlo todo y amenazar con que si no me lo dan no me voy a bajar, y gritaré a las abuelitas cuando estén cruzando la calle para que se asusten y se caigan, y escupiré a los niños inocentes, y proclamaré que el mundo [mío] es mío. Dueña del [mío] mundo, para dominar a los sufrientes (aquí sí, todos)...sonríe, íe, que la vida son dos ías, ías, y yo quiero a veces que el mundo, sólo y simplemente, ía, sonría...

