Cigarro

El humo sale lentamente de tu boca...a cámara lenta ves caer unas cuantas cenizas candentes al suelo, atravesando el aire...vacío. Cierras los ojos, y sentado bajo la luz mortecina de una tarde lluviosa, envejeces. Miras al infinito y suspiras lentamente...Unos cuantos ruidos al cerrar los ojos o al tragar saliva son la única compañía, junto al cigarro que te mata lentamente. Te encoges en la silla, con un regusto amargo. En un vano intento de fijar la vista más allá, perdida en el horizonte, te descubres haciendo el ridículo, negando lo evidente, arrugando el gesto y aguantando estoicamente uno más de esos momentos en que la vida...te sobrepasa, sin más. No hay viento y el ambiente está quedo, pero anuncia tormenta. Tú constatas una vez más lo bien que se te da personificar al tiempo, tan conformista y sereno, pero poco apacible; tal cual tu ánimo. Dos caladas más y acabas el cigarrillo...hasta aquí llega ese momento de paz, de evasión. Te levantas con desgana y te enfrentas a...eso que te espera allí, eso que es una y otra vez lo mismo, eso que sigue desgastando. Suspiras por última vez, y comienzas a andar de vuelta a tu realidad; pero envejeces. Y cada segundo, envejeces, te marchitas...bien esté la piel tersa o arrugada, qué más dará. Cerrando los ojos, e inhalando poco a poco, te has echado un par de años encima sólo con un maldito cigarro y tres minutos para pensar.




Comentarios sobre Cigarro
el típico día perfecto para escribir.
Acabas de describir una situación que me ha pasado durante años. Tu discurso es muy descriptivo y resulta evocador. Mi correo es krohn78@hotmail.com, estaria encantado en saber más de ti en directo y tu más de mi. La impaciencia es uno de mis defectos.