Dueño del tiempo...
Siente mi furia inundar tus venas, siente mi odio sulfúrico penetrar a través de tus poros y dejar tu piel en carne viva. Siente cómo el miedo invade tu alma y la estruja entre los llantos impasibles de tu consciencia, que se rinde a mi poder estoico. Te intentas sublevar ante mi horror pero te subyugo y te arrastro a tierras donde no hay luz, ni sombras, sino la nada más vacía...no es oscuridad, no es negrura, es la nada más insustancial donde te pierdes para el resto de tu vida...inmortal vagabundo de mi laberinto, donde miles de almas alzan sus voces en plegarias de rescate que alimentan mi espíritu psicópata y magnánimo que siempre quiere más. Te arrastro al estómago de la vida donde los ácidos te consumen en una digestión lenta y sin fin, corroyendo tu piel y bamboleando tu mundo de risa. Sólo oirás los gritos agudos de los miles de cuerpos que se retuercen de dolor en las entrañas de ese estómago de fuego, donde perderás la cordura, pues tus ojos quedarán inertes al penetrar en ellos los jugos gástricos, sólo un vapor supuroso serán los restos del que era antes tu mejor sentido, pues a partir de ahora no verás los horrores que te deparan sino que será tu piel desnuda la que sienta al dolor al arrancártela a tajos, en tiras, y dejar tu liviana estructura al aire goteando sangre, que producirá una cadencia leve pero desesperante,...vivo, el dolor recorrerá cada una de tus células y será infinito, jamás menguará y minará cada uno de tus patéticos deseos de vida. Siente caer el peso de mi desesperación y asco en tu cuerpo, siente cómo las heridas supurantes emanan gases con formas siniestras que dibujan rostros que susurran letanías arcanas en tus oídos...son palabras sin sentido que sin embargo te perseguirán allí donde vayas, sin cesar...vigila los espejos pues en ellos me verás, mi mirada rojo fuego te atraerá a mi mundo de sombras de donde jamás podrás salir, nunca. Vigila debajo de las mesas, de las camas, vigila cada noche debajo de tu almohada, en tu armario, cierra bien las ventanas...no importa. Surgiré del suelo, romperé tu realidad en trizas y me haré con tu vida, de la manera más sangrienta y cruel posible. Tu familia, tus hijos, tus padres, tus hermanos, hijos, parejas, vecinos...todos perecerán ante tu impasible mirada e impotencia mientras yo por mi parte desgarraré sus entrañas, sus patéticas y míseras luchas, sus sueños...soy la recolectora de sueños, mis largas uñas se clavan en tu puerta cada noche, las oyes, ¿verdad? Mis pasos son ruidos mundanos, pero no temas...cada vez estoy más cerca. Arrópate con empeño, cierra los ojos y piensa que no soy más que un fantasma, un cuento...pero cada noche, me acerco. Esta noche....ten cuidado. Te veo, gira la vista y mírame, estoy ahí, en el espejo...esta noche mis dedos pútridos subirán lentamente por el borde de tu cama, me recostaré a tu lado, y te abrazaré...serás mío, siempre. Cuando la noche caiga y te invada el sueño...espérame. Esta noche, eres tú el dueño de mi tiempo...

