Espacios vacíos

Lleno mis espacios de tus recuerdos. De las noches largas en que tu recuerdo me asedia una y otra vez, sin descanso. Lleno mis espacios de canciones inconclusas que hablan de amores no correspondidos, de manchas de humo lacrimógeno en las paredes...supongo que por eso lloro tanto. Lleno mis vacíos de los sueños e ilusiones que me dejan tus recuerdos y los que suscitan los sueños rotos, porque a veces un remiendo no viene tan mal. Lleno mis recuerdos de instantes perdidos, instantes en que retiré mi mano, mi mirada, mi boca. Instantes en que por miedo a perder perdí tu esencia, tu aura. Lleno mis espacios de los trozos de cristal que conformaban la caja de cristal que guardaba mi alma, que se ha roto en ínfimos trozos que se clavan en mi cuerpo, que sangra....cada pedazo lleva inscrito tu nombre, y con cada segundo que te echo de menos me queman la piel;candentes arrasan con mi cuerpo que arde en deseos de tu aliento, pero me descubro mirando al vacío en la negrura de mi habitación, y tú...tú lejos. Lleno mis espacios con los quejidos ahogados de mi alma que grita llorando tu nombre a la lejanía del espacio vacío que se abre ante mis ojos, donde sin tu luz mis miedos me atenazan sin tregua, donde no hay paz. Lleno mis espacios de fotos viejas donde tu rostro cálido arranca sonrisas nostálgicas de mi boca sedienta de tus besos. Lleno los espacios vacíos, los recovecos...con tu vida, con tu recuerdo, contigo. Porque mi mente entresija hilos de memorias y crea imágenes nítidas de tu cuerpo aquí junto a mí en el lecho, y el viento frío en mi mente es como el tacto frío de tus dedos, y cuando entorno la mano para rozar tu rostro...te vas, te esfumas y desapareces. Porque necesito el calor de tu piel, la luz de tus ojos y el brillo de tu piel, la suavidad de tus cabellos y tu voz grave....porque me hace falta tu presencia. Ven, y sálvame. Salva mi alma, cúbreme con tu aliento, con tu miel, y empequeñece mi dolor. Sálvame....salva mi alma. Me haces infinita falta. Y aún así las palabras no calman mi dolor.

