Multicromático

Divididos. Divididos y rotos. Una pared hueca que sólo deja pasar sucesiones de fonemas que forman conjuntos denigrantes, rompedores. Grupos y grupos, que se alejan, que se escinden, que se odian. Violencia, más violencia, la frente alta y pocas ganas de pedir perdón. Gritos, dinero, caretas,...la inocencia ha muerto. Han muerto los días en que el humano era humano, ahora somos autómatas que sólo conciben la existencia en el dolor, en el dolor ajeno, en la propiedad, en la soberbia, en la superficialidad...¿a cambio de qué? Racismo, discriminación, miseria, depresión...golpes y golpes, de arriba, de abajo, de un amigo, de un hermano. Somos hermanos, somos un grupo, somos humanos.Quizá,...quizá ya no. Quizá me pierdo en mi idealismo que me lleva a ensoñaciones donde el mundo no es rosa, sino multicolor, sin que prevalezca ningún color. Donde hay de todo, mil cosas...ahora el mundo está incoloro, frío, gris, dirán algunos....mentira. Neutro, nunca. Está rojo, rojo ira, rojo fuego, rojo odio. Está amarillo dinero, verde billete. Está blanco superficial, pero un blanco apagado, impuro. Vista multicromática...pero poluta, mezclada...la paleta sólo refleja una realidad oscura, contaminada, en la que los colores se mezclan y dan un color fango despreciable,...una capa de mugre sobre algo brillante, de valor. Se consolida y se hace dura, inquebrantable...a cada generación se le cortan las alas antes de aprender si quiera a soñar, se las llena de prejuicios antediluvianos y retrógrados, las urbes son estómagos que nos devoran en una lenta digestión...el ácido en nuestra piel, corroyéndonos...sufrimiento infinito. ¿Recuerdas aquellos tiempos en que todo era bonito, ideal? Yo tampoco. Jamás lo he vivido,...ni lo viviré, porque vamos metiéndonos en el fango cada vez más, a grandes trancos, con voluntad...mi espejo empañado no me deja ver la realidad, quizá,...la humanidad, culpable...la humanidad, dicha efímera, manejable, única...mi paño está sucio ya, mis manos negruzcas, sucias, también. Mi rincón reluciente por pequeños instantes que no tardan en sucumbir al aura repulsivo que anida entre las calles de mi ciudad, de tu ciudad...un vómito exacerbado, paupérrimo en sustancia...surge de la garganta de la sociedad, dividida...rompe la quietud del silencio, ¿notas el regusto?...

