Palabra

Con temblor de manos, el corazón en la garganta y la mente nublada, me dispongo a plasmar en un papel un tropel de palabras, una serie de ideas que sepan decir lo que yo con mis ojos no puedo...con mis gestos, con mi cuerpo. Me torturo pensando en qué conjunto ideal será capaz de entrar en tu mente y encender el interruptor de la comprensión y la curiosidad, que tú enciendes en mí sólo con tu simple nombre, envase de tu esencia. Discurro entre palabras y me dejo llevar por los signos, meros puntos alineados que más allá de mi mente no son nada, ¿lo son para ti? Me estrujo las facciones e imagino...imagino como tantas veces tu cara frente a la mía, a pocos centímetros, muy cerca,¿Qué decirte? Un sencillo "te amo" no parece suficiente, ni adecuado. Una sonrisa...demasiado trivial, demasiado profunda...demasiado inexacta. Una mirada...demasiado lejos de tu ser como para que diga nada. Dejo que mis dedos bailen junto a la tinta de mi pluma vetusta y plagada de polvo sobre el papiro con olor a viejo,...lágrimas caen de mis ojos, sonrisas emanan de mi rostro,...imagino tus facciones al leer mis palabras, tan vacías y poco importantes como el ser que ahora escribe estas líneas, imagino la sorpresa, la intriga, el desprecio...quizás, la agonía y el deseo, también. Siempre fue una historia tortuosa, la nuestra. Intrincados laberintos de palabras en las comisuras de nuestras bocas, selladas, junto con los besos que me debes, que te debo. Chispas en tus ojos, dolor en los míos. Nostalgia en tu memoria, deseo. Rechazo y anhelo, en la mía. Somos dos palabras al viento, opuestas y complementarias, intangibles. Cierras tus ojos y vuelas más allá de la conciencia...el papel cae de tus manos, mis manos se cierran en torno a mi sangre...un suspiro, al unísono. El tuyo, horror...el mío, el último aliento que proferir en este viaje largo. En el suelo tirada, a tus pies, está mi carta de despedida...anegada en lágrimas, lástima no saber si son tuyas, o mías.



